Murialdinos con Francisco

 

Santiago 19 de enero 2018. Los patios del Liceo Murialdo de Santiago vuelven al silencio habitual del mes de enero, mes de vacaciones, mes de calor, mes de descanso. Durante cinco días las dependencias del Liceo se tiñeron de colores, colores representativos de las obras de Argentina y Chile, se tiñeron de sonrisas, de abrazos, de música, de baile, de oración, también se tiñeron de misericordia en la noche en que casi 300 jóvenes celebraron el sacramento de la reconciliación… Un enero distinto porque los Jóvenes Murialdinos de Argentina y Chile se dispusieron a encontrarse por cinco días con Francisco, con su persona, y con su mensaje.

El Papa que predica al “Dios de las sorpresas” nos dio una linda sorpresa en el mes de septiembre recién pasado, anunciando su visita apostólica a Chile… La sorpresa nos llevó a ponernos en marcha. El Papa que nos pide una conversión de nuestras estructuras pastorales, que nos pide dejar de lado una “Pastoral de la conservación;” nos hizo salir de nuestros esquemas veraniegos y de las tradicionales actividades pastorales de esta época, para preparar no solo el corazón sino también un encuentro masivo de la Pastoral Juvenil Vocacional Murialdina… El Papa que nos invita a no “Balconear la vida” nos hizo pisar tierra firme, viendo las dificultades que se presentaban al preparar un encuentro de tal envergadura en tan poco tiempo, el Papa que nos invita a “bajarnos del sofá”, nos llevó a comprometernos con esta actividad intensa y extensa, nunca antes realizada en los 30 años de PJVM de nuestra provincia, un encuentro de 300 jóvenes durante 5 días completos, 120 horas de fraternidad, de sentirnos familia convocada por la figura del único Pastor Eterno que nos vino a anunciar el Papa… El nombre del evento, surgió casi espontáneo: “Murialdinos con Francisco”.

Y es así que, superando las dificultades que se fueron presentando es que se dio vida del 13 al 18 de enero a este encuentro que tuvo como objetivo preparar el corazón y el ánimo de los participantes para encontrarse con el Santo Padre…

-Quisimos vivir la “cultura del encuentro” saliendo al encuentro de la cultura, y es así, que todos los participantes tuvieron la oportunidad de conocer distintos atractivos turísticos culturales de la ciudad de Santiago, estrechando los lazos entre ellos, descubriendo a Dios que vive en la ciudad.

-Quisimos tocar con nuestras propias manos al Señor que nos “Primerea”, que no se cansa nunca de perdonar, y celebramos la misericordia… emocionante ver como los jóvenes se acercaban a los sacerdotes para celebrar el perdón, emocionante verlos llegar cargados de frustraciones, tristezas, desesperanzas y pecados; emocionante verlos irse aligerados, conscientes que el Señor los ama, los perdona, los acompaña en el camino de sus vidas…

-Quisimos dar oído a la invitación de una Iglesia en salida, sin miedo a ensuciarse, a sentirse interpelada, a encontrarse con el hermano caído en el camino de la vida; y quisimos también nosotros misericordiar… Y es así, que todos los participantes visitaron distintas fundaciones y hogares para llevar alegría y compañía a ancianos en sus asilos, llevar esperanza y sonrisas a niños contagiados con sida, a cuidar la casa común reforestando parques. Fue el día en que los jóvenes se arremangaron su ropa y se pusieron a servir.

-Quisimos “bajarnos del sofá” y nos “pusimos los zapatos” para ponernos en marcha, de madrugada, caminando por la ciudad, 300 murialdinos para ir al encuentro con el Papa en su primera Misa en Chile. Ni el sueño ni el frío, pudieron opacar el clima de fiesta, el clima de familia, el clima de emoción… los vimos pasar de cerca en el papamóvil, lo escuchamos con atención como si nos hablara personalmente… trabajadores de Paz, incansables trabajadores de justicia… el Evangelio de las Bienaventuranzas coronó el primer encuentro con Francisco.

-Jóvenes formados para pisar con fuerza el camino de la vida es lo que queremos para nuestros murialdinos, mientras nos disponíamos al segundo encuentro con Francisco, nos formamos, profundizamos el Magisterio de nuestro Pastor, para dar también contenido, para seguir creciendo en nuestra vida cristiana, para sentirnos interlocutores de este Papa que nos habla con sencillez pero con increíble profundidad, al estilo de Jesús, para hacerse entender por todos, sin excepción.

-Jóvenes cristianamente inspirados necesitan nuestras comunidades, y “sintiendo con la Iglesia” quisimos hacer “camino juntos”, vivimos la lógica de Emaús y dimos vida a la Asamblea Sinodal Murialdina donde Jóvenes Murialdinos y Josefinos pudimos caminar juntos, interpelarnos, debatir… Las conclusiones de esta asamblea serán enviadas al Próximo Capítulo General, será el aporte de los jóvenes de nuestra provincia para seguir creciendo juntos, con mayor fidelidad el don del bautismo.

-Cuando el cansancio ya se hacía sentir, no nos quisimos perder el último encuentro con Francisco, tal vez el más significativo para nuestra PJVM, el encuentro con los jóvenes en Maipú… Jóvenes de Argentina y Chile reunidos en Maipú, donde próceres de ambas naciones, doscientos años atrás se fundían en un abrazo, motivados por el deseo de libertad… Ahí, en Maipú el Papa nos invitó a amar la patria, a ser conscientes que muchas personas necesitan de los jóvenes, nos invitó a seguir soñando para hacer esos sueños realidad, nos invitó a cuestionarnos junto a San Alberto Hurtado ¿Qué haría Cristo en mi Lugar? … Las casi seis horas de espera, bajo el fuerte sol de enero, no menguaron la alegría, la fuerza de nuestros jóvenes, no acallaron los gritos y arengas, y volvimos felices al Liceo. … Y por supuesto, quisimos hacer Lío, concluimos la última noche de encuentro con una fiesta, con música, con baile, con alegría, terminamos con una avemaría mirando al Cerro san Cristóbal, mirando a la Madre que custodió día y noche nuestro encuentro.

Así, transcurrieron días intensos, cargados de emociones, cargados de imágenes, de experiencias, de vida compartida, de alegría por haber visto de cerca y escuchado a Francisco… y finalizamos como iniciamos, a los pies del altar, a la escucha del Maestro, agradeciendo por tantos dones recibidos… Tal vez, la gran enseñanza del Encuentro “Murialdinos con Francisco” para los que tenemos el servicio de acompañar a los jóvenes que el buen Dios nos confía, sea el Arriesgarse… Vale la pena arriesgarse, vale el esfuerzo y el cansancio, pero sobre todo vale la alegría; arriesgarse a buscar caminos nuevos de encuentro, de hermandad, de vida compartida junto a nuestros jóvenes.


Murialdinos con Francisco