Durante estos días, como comunidad educativa, hemos vivido las misas de cierre de este
ciclo lectivo 2025, momentos de encuentro, gratitud y reflexión que nos permitieron poner
en manos de Dios el camino recorrido a lo largo del año.
La celebración de la Eucaristía es siempre un envío, una encomienda que nos impulsa a
seguir adelante. En cada misa, agradecimos los aprendizajes, los desafíos enfrentados y los
frutos sembrados en la vida de nuestros estudiantes, docentes, asistentes de la educación y
familias, reconociendo la presencia de Dios en lo cotidiano de nuestra labor educativa.
Estas celebraciones fueron también una invitación a mirar el futuro con esperanza,
renovando el compromiso de vivir los valores del Evangelio, el espíritu de familia y el
servicio, propios de nuestro proyecto educativo. Con el corazón agradecido y fortalecidos
por la fe, cerramos este año confiando en que lo vivido seguirá dando fruto en cada uno de
nosotros.

JORNADA REFLEXIÓN PEDAGÓGICA
Los días 18 y 19 de junio realizamos dos jornadas de reflexión centradas en evaluar los avances pedagógicos de los estudiantes y



